A Baña, Vimianzo y Zas se unen para evitar el cierre de oficinas de Abanca en sus municipios

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  • Los tres alcaldes piden una reunión con Feijóo para que se ponga al frente de las reivindicaciones «en defensa dos galegos»

José Antonio Pereira, alcalde de A Baña; Mónica Rodríguez, alcaldesa de Vimianzo; y Manuel Muíño, alcalde de Zas, anunciaron este viernes que actuarán de forma conjunta para evitar el cierre de oficinas que Abanca ha previsto hacer en los tres municipios el próximo mes de septiembre, y que afecta directamente a diez mil personas de estos ayuntamientos y de otros limítrofes. «Imos esgotar todas as posibilidades na nosa man para lograr que reconsideren esta decisión», subrayó Muíño, que actuó como portavoz en la rueda de prensa que los tres regidores ofrecieron este viernes en Zas. Las medidas incluyen movilizaciones y también estudiarán se pueden emprender acciones legales.

La primera medida es concertar una reunión con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, para que «nos axude e se poña á fronte», puesto que los tres alcaldes creen que el Gobierno gallego es el único con capacidad para «falar de ti a ti coa entidade financeira». También destacó que Feijóo es el «presidente de todos os galegos, polo que debe atender a petición de defender aos nosos veciños». Por otra parte también señaló que este tiene una «responsabilidade moral dado que o Estado saneou a banca dándolle máis de 7.000 millóns de euros de todos os cidadáns».

Otro de los acuerdos adoptados por los alcaldes implica mantener una reunión con el presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias (FEGAMP), Alberto Varela, con la idea de convocar una asamblea de ayuntamientos destinada a analizar la estrategia de concentración de oficinas que está llevando Abanca, lo que implica el abandono de los núcleos rurales.

El alcalde de Zas también adelantó que intentarán establecer contactos con algún ministro del Gobierno de España que tenga competencias en la materia y con diputados del parlamento autonómico, a los que les pedirán «desenvolver as iniciativas políticas necesarias». En la ronda de conversas, contemplan asimismo reunirse con responsables de Abanca «sempre que teñan capacidade de decisión». En cuanto a las movilizaciones, ya iniciadas con la recogida de firmas en los tres ayuntamientos, Manuel Muíño anunció que «desembocarán nunha manifestación ante a propia sede de Abanca».

Estrategia para incrementar beneficios
Los tres regidores de los municipios afectados por el próximo cierre de sucursales en el rural inciden en que la decisión de Abanca «obedece só ao interese de incrementar as súas ganancias», y recordó que la entidad ganó en el primer trimestre de este año 137,4 millones de euros, un 8,2% más que en el mismo periodo de 2020.

«É un atentado contra o rural», manifestó por su parte el alcalde de A Baña, José Antonio Pereira, quien recordó que la oficina de Abanca es la única sucursal bancaria existente en el municipio, ocasionando un problema tanto a vecinos como a comerciantes.

Mónica Rodríguez, por su parte, se mostró molesta con la actuación de Abanca ya que no comunicaron decisión, sino que «os empregados das oficinas os que empezaron a chamar aos veciños para informalos do peche». «Onde quedan o asesoramento e esa cercanía co cliente da que presumen na súa publicidade? A banca electrónica non o fai todo e hai quen non sabe manexarse coas tecnoloxías», sentenció.

En total son nueve las oficinas que Abanca ha previsto cerrar en Galicia en este próximo septiembre. A las de A Baña, Baíñas y Zas se unen las de San Valentín (A Coruña), Campo Lameiro y Campelo (Pontevedra), San Xoán de Río, Padrenda y Quintela de Leirado (Ourense).