Adiós a Benedicto XVI, el papa que revolucionó la historia de la Iglesia moderna


El papa emérito Benedicto XVI sorprendió al mundo en febrero de 2013 al convertirse en el primer pontífice en renunciar en 600 años. A la edad de 85 decidió retirarse porque sus fuerzas se habían debilitado. Le había pedido a Dios que le ayudase a tomar la mejor decisión.

«Aunque ahora me retiro a una vida de oración, siempre estaré cerca de vosotros y estoy seguro de que vosotros estareis cerca de mi aunque permanezca escondido para el mundo», dijo Benedicto en 2013 cuando anunció su renuncia.

El cardenal alemán se dio a conocer en todo el mundo el 19 de abril de 2005. Antes de eso había pasado 24 años a la cabeza de la Congregación para la Doctrina de la Fé. Pasó a ser conocido como el «Rottweiler de Dios» debido a su firme defensa de la ortodoxia católica y a su feroz oposición al aborto, la eutanasia y el matrimonio homosexual.

«Después del gran papa Juan Pablo II, los señores cardenales me han elegido a mí, un simple y humilde trabajador en la viña del Señor», declaraba Ratzinger cuando asumió el cargo.

Fue el primer pontífice de la historia en afrontar abiertamente la cuestión de los abusos sexuales en la Iglesia, aunque la lacra acabó salpicándole y obligándole a pedir «perdón» en el ocaso de su vida. Según sus críticos, no logró tomar medidas reales.

Aquellos que trabajaron con él elogiaron su mente metódica. Sus amigos y admiradores recordarán a Benedicto XVI como una persona tímida pero llena de ternura.