Andrés, el especialista de Corme en cazar el mar de ardora

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Se trata de un fenómeno luminoso producido en el océano donde grandes masas de agua emiten una misteriosa luz azul debido, según recientes estudios, a la proliferación de una bacteria bioluminiscente (Vibrio harveyi) y del dinoflagelado Noctiluca scintillans asociados a las microalgas de plancton. La bioluminiscencia se extiende en todas direcciones y pueden manifestar su luminosidad durante días u horas.

Este resplandor nocturno, citado por primera vez por Julio Verne en su obra Veinte mil leguas de viaje submarino cuando relató la travesía del Nautilus a través de una capa fosforescente (atribuida en la novela a miríadas de animales marinos luminosos), fue también, durante siglos, mito de los marineros que surcaban el Índico.

Este fenómeno fue reportado en la bahía de La Habana en 1857-58 por Eduard R. Zimmerman, sin especificar el color de la bioluminiscencia. Los científicos empezaron a registrar este fenómeno en 1915, quedando reconocidos en todo el planeta más de 200 mares de ardora, concentrados en su mayoría en el noroeste del océano Índico y próximos a Indonesia. Otros lugares donde se pudo visualizar este espectáculo luminoso fueron la costa de Somalia (África), la costa atlántica gallega y la bahía Fosforescente, en Puerto Rico.

En 2005, un grupo de investigadores del Laboratorio de Investigación Naval de EE. UU. y del Instituto de Investigación del Acuario de la Bahía de Monterrey, dirigidos por el científico Steve Miller, consiguieron fotografiar, por primera vez, este fenómeno a través del satélite oceanográfico. Esas fotos fueron publicadas en noviembre de ese mismo año en la prestigiosa revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences.

Andrés, más conocido en las redes y en su círculo como Drew Korme, es un amante de la música, pero también de la fotografía nocturna. En una de sus salidas para retrarar la Vía Láctea en la Costa da Morte, donde vive, descubrió por vez primera el mar de ardora.

Drew aprecia un mar de ardora especialmente intenso en la Costa da Morte, viene recogiendo desde hace tiempo fotos y vídeos de este fenómeno, resultado de la concentración de un organismo marino que emite bioluminiscencia. “Parecen efectos especiales de una película, como alumbra todo alrededor. Ves los peces marchando, dejando el rastro de luz justo rodeándote”, explica.

El mar de ardora es más frecuente entre junio y septiembre y aunque aparece sin previsión ni aviso, de tener la suerte de estar en el lugar y en el momento precisos, conviene también que se den ciertas condiciones. “Sin contaminación lumínica, sin luna y que haya algo de mar serían las mejores condiciones”, explica Drew.