Bruselas marca 2035 como año límite para los coches de combustión


La Comisión Europea ha presentado un ambicioso paquete de propuestas legislativas para cumplir su objetivo de reducir las emisiones contaminantes en un 55% de aquí a 2030. En total, trece iniciativas que cambiarán la forma de vivir, de conducir de producir y de comerciar en Europa. El plan ha sido bautizado como Fit for 55, Listos para el 55, en referencia al objetivo de reducción climática para 2030 reflejado en la Ley Climática Europea. La piedra angular es el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión, conocido en inglés como EUETS. El sistema, que pone un precio a cada tonelada de carbono emitida, afecta a sectores como el energético o a industrias como la del acero o la química. Ahora se revisará para incluir las emisiones provenientes del transporte marítimo, que aún no estaban bajo ningún esquema a pesar de representar un 13% del total de emisiones del transporte en la UE. Además, la nueva revisión prevé retirar la mayor parte de los permisos de emisión gratuitos y endurecer las condiciones para la aviación. Las medidas tendrán por tanto un impacto para la industria como para los ciudadanos. Por ejemplo, en el caso de los coches. La Comisión Europea quiere que en 2035 se dejen de vender coches a base de combustibles fósiles. Pero este es solo el primer paso de un largo proceso que puede extenderse al menos dos años, antes de que el Parlamento y los Estados miembros lo conviertan en ley.