- Son el principal problema que se encuentra el servicio de limpieza viaria
La limpieza de las colillas y de los excrementos de perros es la principal dificultad a la que se enfrenta a diario el personal del servicio de limpieza viaria en Carballo, tanto por los tipos de residuo que son como, sobre todo, por su abundancia.
Los trabajadores y las trabajadoras del Centro Especial de Emprego Aspaber-UTE recogen cada día miles de colillas de las calles. En el año 2018, a modo de experimento, acopiaron las colillas recogidas en una semana: 100 kilos, lo que equivale a 50.000 colillas, es decir, 7.000 al día. «Co obxectivo de rebaixar esa preocupante cifra, nos últimos catro anos desenvolvemos diferentes iniciativas de sensibilización, tanto en colaboración cos locais de hostalaría coma introducindo os cinceiros nas papeleiras que temos distribuídas por toda a zona urbana», destacan desde el Ayuntamiento.
Un problema que se suma a otra conducta incívica: los excrementos de perros en aceras, parques y plazas. Desde el servicio de limpieza viaria constatan que la situación mejoró desde la instalación de papeleras con dispensador de bolsas pero, al igual que las colillas, la «única forma de eliminar o problema por completo é a responsabilidade individual de fumadores/as, por un lado, e de propietarios/as de cans, polo outro», sentencian desde el consistorio.
Erradicar las heces de los espacios públicos «non é só unha cuestión de limpeza, senón tamén de saúde pública» al constituir un riesgo de enfermedades e infecciones. Por otra parte, el problema de las colillas «non é menor», destacan desde la Alcaldía, al estar consideradas como el principal residuo a nivel mundial. Además de tardar décadas en desaparecer y ensuciar los espacios públicos, pueden ser arrastradas por la lluvia hasta la red de pluviales o saneamiento entrando en contacto con el agua y «liberando as nocivas e contaminantes sustancias químicas que contén o tabaco».