COGAMI celebra el Día Mundial de las Personas con Discapacidad con una nueva reivindicación


  • Reclama a las administraciones un mayor compromiso con las personas que sufren algún tipo de discapacidad

Diciembre es el mes dedicado a la discapacidad por ser el día 3 el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Este mes también es el elegido por la Confederación Galega de Persoas con Discapacidade (COGAMI) para hacer un llamamiento a toda la sociedad y a las administraciones sobre la desigualdad con la que conviven las personas con discapacidad. “Se ben melloramos en moitos aspectos, aínda queda moito para poder vivir en igualdade de oportunidades e non discriminación” apunta el presidente de COGAMI, Anxo Queiruga.

La entidad, con motivo de su 30 aniversario, lanzó la campaña 12 Chaves da Inclusión con el objetivo de visibilizar los problemas cotidianos que sufren estas personas, y también para reclamarle a las administraciones que se involucren más para que la gente con discapacidad pueda ejercer sus derechos.

Una de las necesidades más urgentes para COGAMI es que la Administración agilice los procedimientos que valoran el grado de discapacidad, ya que su retraso impide acceder a los recursos, sobre todo a las personas con discapacidad orgánica, perjudicadas por la existencia del actual baremo de valoración que precisa una actualización inmediata.

A pesar de la reciente modificación legal que reintegra el derecho de sufragio activo a todas las personas que judicialmente se les había sido privado, el derecho al voto sigue teniendo obstáculos para poder ejercerlo. Entre los factores condicionantes también se encuentran la falta de accesibilidad en los locales electorales, la falta de transporte público adaptado para desplazarse hasta la mesa electoral o la reserva de espacios que permitan el secreto del voto.

COGAMI y sus 55 entidades miembro trabajan por el cumplimiento de la legislación, asesorando a las personas con discapacidad y denunciando cuando estos derechos son vulnerados. Así, donde más se detectan los problemas de inclusión es dentro del grupo de personas mayores de 45 años, sobre todo entre las mujeres que viven en el rural, puesto que la oferta de servicios es menor y que su dispersión geográfica dificulta aún más la accesibilidad.