Los trabajos de campo que se están realizando sacaron a la luz un muro de mampostería de loseta aglutinada con argamasa. Se trata de una construcción de la época romana que apareció en el oeste del claustro y que parece continuar en ángulo recto y en dirección norte. Asimismo, también se constató la aparición de unos muros que podrían formar parte del antiguo claustro medieval de la Catedral.
Por otro lado, los sondeos arqueológicos también están sirviendo para documentar, por encima de los anteriores muros, una necrópolis de tumbas rectangulares de losas de loseta. En este punto existe una clara superposición de este tipo de enterramientos, algunos de los cuales conservan aún restos de huesos humanos que en estos momentos están en fase de estudio y que podrían permitir fechar a cicha necrópolis.
La actuación está constatando también los trabajos desarrollados durante la etapa barroca de la Catedral, como es el descubrimiento de la bancada de cimentación de la sacristía, construida a finales del siglo XVII por Domingo de Andrade y también los muros de cimentación de las tres pandas del claustro barroco (1705-1714). Todas estas obras rompieron la secuencia estratigráfica de las etapas anteriores y en las que, además, se observa el reaprovechamiento de elementos arquitectónicos de época medieval.