EEUU acusa a Rusia de falsificar pruebas sobre el ataque a una prisión ucraniana


Según los miembros del departamento de inteligencia de Estados Unidos, Rusia pretende con esto responsabilizar a Ucrania de la tragedia.

El pasado 29 de julio hubo un ataque en la prisión de Olenivka, que dejó 53 fallecidos, la mayoría de ellos soldados capturados del regimiento de Azov y más de 70 heridos.

Rusia ha afirmado que el ejército ucraniano utilizó lanzacohetes HIMARS para atacar la prisión de Olenivka. Rusia mostró restos de los misiles dirigidos por GPS y de mediano alcance que Estados Unidos proporcionó a Ucrania. En cambio, según Estados Unidos, las fuerzas rusas dejaron restos de estos misiles en el lugar de los hechos para incriminar a su adversario.

El Ejército ucraniano ha negado todas las acusaciones. El ministerio de Defensa de Ucrania afirmó en un comunicado el miércoles que tenía pruebas de que los separatistas locales, respaldados por el Kremlin, habían empleado una sustancia inflamable y minas para incendiar el cuartel.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ya se pronunció sobre lo ocurrido y calificó el suceso como un ataque terrorista organizado por Rusia. En Kiev, los familiares de los miembros del batallón de Azov celebraron una concentración en honor a las víctimas. Además, representantes de la Cruz Roja instan a proporcionar a las familias información exhaustiva sobre sus seres queridos.

El Secretario General de la ONU, António Guterres, dijo el miércoles que está preparando una misión de investigación para aclarar lo ocurrido.