Estados Unidos aseguró este jueves que no hay acuerdo para el alto el fuego, aunque confirmó la intención de Israel de hacer «pausas humanitarias» diarias de cuatro horas en el norte de Gaza, a fin de permitir la salida de civiles.
El gobierno estadounidense afirmó además que trabaja para liberar a los rehenes de Hamás y consideró que estas pausas podrían favorecer su salida segura, llegado el caso.
En una llamada con periodistas, el portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, recalcó que Israel está luchando contra un enemigo -las milicias de Hamás- que está «incrustado en la población civil, utilizando hospitales e infraestructuras civiles en un esfuerzo por protegerse» y pone en un riesgo mayor al «inocente pueblo palestino».
Pero también insistió en que Israel tiene «la obligación de cumplir plenamente el derecho internacional» y consideró que estas pausas humanitarias son «un paso en la dirección correcta porque buscan que los civiles tengan «la oportunidad de llegar a zonas más seguras».
Mientras tanto, miles de personas continúan huyendo desde el norte de la Franja hacia el sur, tratando de escapar las bombas israelíes.