Todo se le puso de cara al Bergantiños, porque a los dos minutos se adelantaba en el marcador, por mediación de Remeseiro, al aprovecharse de una pena máxima cobrada por el colegiado tras mano de Ale. Con todo el tiempo por delante, sí, pero también con la presión de tener que ganar el primer partido de liga y con la losa de la remontada, cuando tampoco se había marcado gol alguno en los tres partidos anteriores, el Palencia Cristo comenzaba la lucha.
El Bergantiños, con el 0-1, se sintió cómodo, con un Boedo luciendo su zurda, controlando el partido y la situación. Pero le faltó colmillo para aprovecharse del bajón anímico de los locales, que tardaron en recomponerse. El empate llegaría producto de un error previo de un zaguero visitante metiendo en el campo un balón que se iba por la línea de fondo, provocando el centro preciso para que Herrera empatase, 1-1, en el minuto 32, y con el que se llegaría al descanso.
Al inicio de la segunda parte una muy buena intervención de Canedo bajo palos privó a los locales de irse por delante en el marcador. El Bergantiños creaba ocasiones, pero el balón le duraba muy poco. El azar quiso que el coruñés Adri Castro desequilibrara la balanza por la escuadra en el minuto 74 tras un saque de esquina.