Después de un mes del arranque del curso escolar, los niños y niñas de la escuela unitaria de Traba, la única que quieta en el ayuntamiento de Laxe, siguen a asistir la un espacio en el que no se realizaron cambios destacables durante la época estival.
El grupo municipal del BNG, haciéndose eco de las quejas de las familias y docentes de la escuela, ya señaló en el pleno ordinario de junio las deficiencias que sufría esta escuela en cuanto a ventanas, techos y suelo, deficiencias que influyen directamente en las humedades que sufren las paredes interiores del edificio, sobretodo a la altura de los y de las pequeñas que asisten la esta escuela. En ese pleno, el gobierno municipal, señaló que estudiaría solventar estos problemas, así como señalaba la nueva cabeza que representaría al ayuntamiento en el consejo escolar de Laxe y sirve de enlace entre ayuntamiento y centros educativos. El vecindario contaba con que este cambio significaría un nuevo aire a las relaciones, pero nada más lejos.
En los últimos días, después de caer parte del techo de una de las aulas y observar las humedades de las paredes, la única respuesta desde lo gobierno local fue que mirarán si hay dinero para solucionarlo. Para Isabel Toja, concejala del BNG “esta situación es intolerable, no se puede tener a los niños y niñas de Traba asistiendo a la escuela en estas condiciones, ni ofrecer estas respuestas a las familias. El gobierno municipal tiene que encargarse ya de un problema que podía haberse solucionado durante el verano cuando no hay clases.”
«Desde el grupo municipal del BNG ponemos en conocimiento del vecindario este problema e instamos al gobierno en que actúe con rapidez y diligencia para poder ofrecer unos servicios educativos y de calidad a todas las niñas y niños de nuestro ayuntamiento».
«Un día más el grupo municipal del BNG de Laxe quiere hacer tal y como prometió al vecindario una oposición constructiva: rigurosa, exigente y útil, aportando soluciones a los problemas, porque así entendemos la política».