El BNG de Vigo demanda medidas urgentes para evitar el colapso sanitario del área


El Bloque Nacionalista Galego demanda medidas urgentes para evitar el colapso del área sanitaria de Vigo.

El concejal del BNG de Vigo, Xabier P. Iglesias, denunció como las políticas de recortes y privatización aplicadas en la última década por la Xunta del Partido Popular convirtieron el área viguesa en la “zona cero” del destrozo sanitario. Una realidad que ejemplificó en la imposición de un modelo privatizado en el nuevo hospital Álvaro Cunqueiro, el recorte de las prestaciones en el Hospital del Meixoeiro, la reducción a la mitad del proyecto de nuevo centro de salud de Bouzas, una grave y estructural falta de medios humanos en el conjunto de la Atención Primaria, así como los efectos de un concierto especial con Povisa que impone una sanidad desigual y precaria para una parte importante de la población del área de Vigo.

Esta situación se vio agravada por los efectos derivados de la pandemia del coronavirus que, según el edil nacionalista, “hicieron saltar las costuras de una red sanitaria enfraquecida hasta lo extremo, agravando aun más se cabe, sus insuficiencias, con un gravísimo impacto tanto en la población, que padece la desatención y una merma de la calidad asistencial, como de los y de las profesionales sanitarias, que son objeto de unas condiciones laborales insoportables y una creciente precariedad”.

Iglesias alertó del “riesgo más que real de colapso de la Atención Primaria” en la que los centros de salud del área de Vigo cuentan con apenas el 50% de su personal médico, registrándose demoras de una media de quince días para una cita, y con el conjunto del personal sanitario, técnico y administrativo de los centros de salud, al límite de sus fuerzas.

Desde el BNG denuncian, además, que el no relevo de personal por vacaciones y mismo por situaciones de incapacidad temporal, es gestionada por el Sergas derivando la atención al resto del personal del mismo centro o trasladando pacientes de unos centros de salud a otros, en un proceso que se traduce en una sobrecarga permanente, que se agravó durante el verano por la falta de refuerzos.