Medio centenar de participantes, subieron un año más al alto del mágico Monte Neme, un lugar lleno de leyendas e historia, que a pesare de estar completamente masacrado y destrozado, sigue asombrando a todo el que se acerca a él.
En esta ocasión fueron muchos los participantes que subían por primera vez, y a pesar de hacerlo entre niebla y lluvia, lo que impidió disfrutar de las amplias vistas que nos ofrece, consiguió contagiar en todos la magia, la leyenda, el respeto, y sobre todo el miedo a que pueda seguir siendo destrozado por proyectos que ponen en peligro el entorno, la naturaleza y el rural, cómo son entre otros, los parques eólicos.
La Escuela de participación ciudadana de Narón, se sumó la esta actividad con ganas de disfrutar al aire libre, de aprender y sobre todo de aportar y enseñar. Un lujo poder contar con la presencia de cada uno de los participantes en esta ruta tan especial, que además finalizó con una chocolatada de confraternidad en el Espacio de la Naturaleza de Oza.
Desde Senda Nova afirman que «si para algo estamos seguros que sirven este tipo de actividades que año tras año se repiten y recorren los mismos lugares e itinerarios, es para poder hacer una diagnosis de los lugares por los que pasamos. Edición tras edición vamos viendo cómo muchos de ellos cambian (muy pocas veces para mejor), y como cada vez están más en riesgo. Caminos deshechos, vertederos ilegales, nuevas plantaciones de eucaliptos o especies foráneas, masacre de las orillas de los ríos, proyectos que amenazan lugares de interés y de alta sensibilidad ecológica, social o cultural. O incluso las consecuencias que ya se pueden ver y palpar de algunos proyectos, acciones o medidas tomadas con anterioridad, y que deberían de servir para hacer balance y no volver a cometer los mismos errores».
«Un año más le decimos adiós al otoño y le damos la bienvenida al tiempo de hogar, de frío y de heladas, y despedimos las siete caminatas que dieron vida a este programa, siendo la edición con más actividades y con mayor participación hasta el momento, superando los 25 participantes gracias a la unión de muchos esfuerzos y trabajo. Desde voluntarias y voluntarios de la entidad que hicieron posible las notas y el desarrollo de las actividades, el FIOT y la Escuela municipal de teatro que dieron vida a la novedosa ruta teatralizada de O Xestal que abrió esta edición del otoño en marcha, Ayuntamientos de Carballo, Coristanco y A Laracha que año tras año confían en el proyecto y colaboran con él, a Protección Civil de Carballo, a todas las personas y figuras que aportan en cada ruta llenándolas de conocimientos, y como no a los participantes que se esfuerzan cada domingo en madrugar, llenarse de barro, y recorrer los caminos de cada itinerario con la filosofía de aprender y enseñar, haciendo grande este proyecto», concluyen desde la entidad.