El nuevo decreto que regula los cámpings permitirá su clasificación por estrellas en cinco categorías


La directora de Turismo de Galicia, Nava Castro, explicó que la nueva normativa destaca por su simplificación y claridad de criterios y actualiza y renueva la regulación vigente para los cámpings en Galicia. Entre las principales novedades, destaca la nueva clasificación por estrellas, la creación de campamentos temáticos y también exclusivos para caravanas o autocaravanas y la posibilidad de que las instalaciones estables de los cámpings, como cabañas o bungalós, puedan ser también comercializadas por intermediarios como turoperadores. Así, Galicia podrá contar ahora con cámpings de una, dos, tres, cuatro y cinco estrellas, una medida con la que la Xunta adapta su regulación a la que está implantada en otras comunidades autónomas y en otros países de la Unión Europea y que sustituye la anterior clasificación que los identificaba como superior, primero y segundo.

Proceso de adaptación

El decreto establece unos criterios en función de las equipaciones y servicios ofertados de manera que por ejemplo, los cámpings con mayor número de estrellas deberán ofertar equipaciones como piscina exterior, parque infantil, salón de ocio o juegos, lavadoras y lavavajillas o servicios como restaurante, cafetería, supermercado, programas de animación o servicios de guardería, entre otros. Como novedad, los requisitos de clasificación se fijarán ahora en función del número de plazas y no de parcelas, como se hacía hasta el momento. Así, los servicios del camping estarán mejor dimensionados habida cuenta el número de usuarios al ser una correspondencia más exacta.

Para que los cámpings actuales se adapten a la clasificación por estrellas, la normativa gallega fija un régimen transitorio de cinco años. Por lo tanto, de manera inmediata los cámpings gallegos en funcionamiento podrán seguir haciéndolo en las condiciones en las que están autorizados sin necesidad de adaptarse a las prescripciones de este decreto de manera inminente, salvo las relativas a la seguridad. En el caso de los cámpings que pretendan un cambio de categoría o realizar obras sustanciales de ampliación o rehabilitación que afecten a su clasificación, sí tendrán el deber de adaptarse ahora a los criterios de la nueva normativa. En este caso, con carácter excepcional pueden pedir dispensa de aquellas condiciones que resulten de imposible cumplimiento cuando concurran circunstancias que así lo justifiquen como pueden ser la insalubridad o la especial orografía.