El mercado de trabajo español consigue mantener el ritmo: en julio, logró crear 21.945 nuevos empleos y marcar así otro récord de trabajadores, al cerrar el mes con una media de 20,89 millones de afiliados a la Seguridad Social, mientras que el paro se redujo en otras 10.968 personas para situarse en 2.677.874 desempleados, la cifra más baja desde el verano de 2008. España enlaza así seis meses consecutivos creando puestos de trabajo y cinco de reducción del paro.
Y, aunque las cifras son modestas en ambos casos -julio fue el mes con menor creación de empleo de todo el año y el de menor caída del empleo desde febrero-, mejoran sustancialmente las del año pasado, cuando en julio se llegó a destruir empleo, algo inédito en al menos dos décadas, y el paro subió en más de 3.000 personas, algo que no había ocurrido tampoco en ese mes desde el año 2008.
En este sentido se ha pronunciado la vicepresidenta segunda en funciones y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en una entrevista, en la que ha asegurado que los datos «evidencian la estabilidad en el empleo» y ha destacado que «llevamos más de cinco meses disminuyendo las cifras de paro y esto es muy positivo para nuestro país».