Ni siquiera António Costa lo creía. El primer ministro de Portugal sabía que sería poco probable conseguir la mayoría absoluta en el Parlamento. Pero se equivocó. Este domingo los ciudadanos han dado a los socialistas una victoria rotunda en las elecciones. El partido tiene ya asegurados 117 de los 230 diputados del hemiciclo.
«Los portugueses, con la mayoría que nos han confiado, han definido la centralidad del programa del PS como próximo programa de gobierno. Tenemos una misión muy clara: pasar la página de la pandemia y movilizar todas las energías en la recuperación y el progreso del país», afirmó Costa.
Los expertos tampoco lo esperaban. «Costa pidió la mayoría absoluta, pero es muy difícil en el actual sistema electoral portugués la mayoría de un solo partido», aseguraba el politólogo António Costa Pinto hace poco más de una semana.
Los conservadores del PSD (centroderecha), liderados por Rui Rio y a los que los sondeos llegaron a dar incluso empate técnico con los socialistas, se quedan por debajo del 30 %. La abstención, que en 2019 se situó en el 51 %, estaría este domingo en torno al 44 %.