Tras una década de travesía en el desierto el PSdeG logró algo que ni siquiera había conseguido el partido en los tiempos de los ex-presidentes Touriño y Zapatero, ser la fuerza más votada en Galicia. Lo hizo con casi 8 puntos menos de apoyo ciudadano que entonces, pero con una diferencia fundamental que hace a la formación ahora encabezada por Gonzalo Caballero soñar con la Xunta: el PP quedó por debajo del 30% de los votos y tiene por primera vez en tres décadas competencia electoral viable en el espectro de la derecha.
El secretario general y candidato a la presidencia de la Xunta en las elecciones gallegas previstas para 2020 lee el 28A como «el principio del fin de la era Feijóo en Galicia» y asegura afirmarlo basándose en los datos. «El PP antes nos superaba en 19 puntos y ahora los superamos en cinco», afirma para destacar el «avance histórico» de su partido.