El Rey Felipe VI apeló a la esperanza y a la unidad en la Ofrenda al Apóstol


La familia real al completo cumplió con la tradición de la Corona de estar en Santiago en el Año Santo, en una ceremonia especial porque la misa del Apóstol volvió a su lugar tras dos años celebrándose en san Martiño Pinario por las obras en la catedral. Pero, como el año pasado, la pandemia presidió la invocación. «Quiero reiterar en esta Ofrenda el orgullo y respeto que, como español, siento por nuestro pueblo; por su determinación para superar definitivamente esta situación», afirmó Felipe VI, quien además hizo varias referencias a la esperanza, la solidaridad y la unidad que inspiran, dijo, los valores xacobeos y simboliza el Apóstol.