En Ferroatlántica sospechan que la oferta de compra podría ser una operación encubierta


Según el contrato que han apalabrado, TPG se compromete a arrancar todos los hornos de Cee y Dumbría a finales de julio y a invertir 15 millones de euros en las plantas en los próximos cinco años. Pero el acuerdo incluye otras condiciones que no convencen los trabajadores: el grupo de Villar Mir sería el único proveedor de materia prima para las fábricas, y también el comprador exclusivo de su producción.

Para Santiago Paz, presidente del comité de empresa, “eso es un alquiler en toda regla”. Sospechan que podría ser una operación encubierta para segregar las centrales hidroeléctricas de unas fábricas que quedarían como simples subcontratas.

“Nosotros lo que le dijimos fue que presentaran el contrato de venta en la Xunta y entonces la Xunta decidirá si la venta es legal o no es legal. Y después llegar a un acuerdo con el comité”, añadió el representante de los trabajadores.

Pero, por el momento, los interesados aún no remitieron el acuerdo a la Xunta. Francisco Conde, conselleiro de Economía e Industria, espera “que haya esa respuesta de responsabilidad por parte de Ferroglobe y al mismo tiempo esperamos que el comprador asuma todas las exigencias que abarcan las concesiones”.