Descuentos insuficientes en los peajes gallegos

El próximo 1 de Octubre, una vez que el Consello de la Xunta dé luz verde, se acabará con el inmovilismo tarifario en los cuatro viales de pago de nuestra Comunidad Autónoma. Se aplicarán descuentos nocturnos en la AG-55, A Coruña-Carballo y en la AG-57, en Val Miñor. La cuantía será del 50% y el horario, entre las 12 de la noche y las 6 de la madrugada con la obligatoriedad de tener tele-peaje, a tal fin. Por lo tanto, habrá  descuentos directos no bonificación específica. Hay una previsión de beneficiar 200.000 autos al año con un coste de 250.000 euros para la tesorería autonómica.

La intención del ejecutivo presidido por Feijóo es, según sus palabras, reducir la siniestralidad al mismo tiempo que se incrementa el tráfico nocturno por estas vías. Además, presumió de contar con las autopistas más baratas de España. También espera que su modelo se exporte al Estado, quien ostenta la titularidad de la AP-9, donde no hay bonificaciones para los transportes pesados y sólo se rebajan los trayectos de ida y vuelta en la misma jornada.  

Con estas medidas las autopistas gallegas dejarán de ser las únicas que no cuentan con tarifas horarias, ni bonificaciones a usuarios frecuentes, ni rebajas a colectivos.

Destacar, que en el anteproyecto de Ley de Impulso Demográfico de Galicia se plantea como uno de los compromisos expresos de la Administración autonómica, aplicar bonificaciones para el colectivo de familias numerosas (23.000 registradas en Galicia). Ejemplos de este tipo de bonificaciones fuera del ámbito gallego tenemos varios, en la AP41 entre Madrid y Toledo, así como en la AP7 entre Cartagena y Vera, donde se aplica un 10 % de descuento, al colectivo citado. Además, otros colectivos como los menores de 25 años, mayores de 65, jubilados, familias con rentas bajas o discapacitados cuentan con rebajas de entre el 5 y el 10% adicionales a otros descuentos, en diferentes viales.

Sin embargo, subyace en el imaginario colectivo la percepción de que los peajes, son, no sólo  caros, sino también que deberían estar ya, más que amortizados, bien por el pago de impuestos, bien por haber sobrepasado los límites de concesión en el tiempo y  una perpetuación ad infinitum en las prórrogas; considerando, además, las argumentaciones a tal fin, de poco peso específico.

Por otra parte, desde diferentes asociaciones se viene apuntando que, tanto estos descuentos como estos horarios son claramente insuficientes, manifestando incluso en petit comitté la posibilidad de llegar a movilizaciones  de protesta. Señalando de forma clara y manifiesta que estas medidas de descuento, en horario de poco uso no solucionan apenas nada la economía de los usuarios, los cuales, ya han pagado mucho dinero y durante mucho tiempo el uso de las mismas. 

Mientras la política da los primeros tímidos pasos, la sociedad gallega va por delante, reclamando desde hace tiempo avances claros en este campo, en aras de conseguir un menor coste para el usuario de autopistas y conseguir vertebrar las comunicaciones en Galicia de una forma más justa. Algo fundamental, tanto económica como socialmente, y que no debe estar sometido a un beneficio económico, considerado abusivo, el cual va más allá de un mantenimiento en condiciones óptimas de las autopistas.

ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO