El objetivo es reducir el consumo un 10% en los próximos dos años para reducir la dependencia del exterior y evitar los cortes de suministro. La ministra francesa de Transición Energética, Agnès Pannier-Runacher, pidió un «cambio de comportamiento» : «Este es un trabajo para los próximos treinta años. El lema es claro: movilización general, todo el mundo debe comprometerse, todo el mundo, porque hoy estamos en una situación de urgencia», matizó. Por su parte el presidente francés Emmanuel Macron pidió a los empresarios reunidos en el foro anual Bpifrance Inno Génération que apliquen sin demora medidas de ahorro energético para pasar el invierno «aunque sea duro». Macron prometió «convencer» a los socios europeos sobre la limitación del precio del gas y la necesidad de «acelerar» la descarbonización de los centros industriales.