Intervención policial en Bruselas tras el fin del toque de queda


La policía ha dispersado en Bruselas a una multitud que festejaba el fin del toque de queda. Varios miles de personas se concentraron en los alrededores de la plaza Flagey, un lugar típico de la vida nocturna de la capital belga. Cuando se cerraron las terrazas la multitud se hizo cada vez más compacta, con euforia, ausencia de mascarillas y de distancia interpersonal. Muchos jóvenes habían acudido a celebrar el fin del toque de queda tras una convocatoria en las redes sociales. Unas 500 personas se negaron a retirarse cuando la policía lo pidió y esta intervino para dispersar a la multitud. Pese a que ya no está prohibido salir de casa en Bruselas entre la medianoche y las 5, las reuniones en la calle no pueden superar las tres personas.