La peor parte la llevó la zona de Verín. En la parroquia de Albarellos en Monterrei la Guardia Civil, los bomberos, Protección Civil y todos los vecinos que se prestaron como voluntarios tuvieron que multiplicar esfuerzos para mismo evacuar gente de viviendas cuando vieron que el agua comenzaba a subir y corría como un río por medio de las calles de la aldea.
Esos mismos problemas se repetían en Infesta o Vilaza. En la zona de las Estivadas y de Guimarei, en la A-52, el granizo complicó mucho la circulación. En el Barco hubo inundaciones de bodegas y viviendas, y mismo hubo que cortar el tráfico temporalmente en la zona centro. Un desprendimiento por motivo de la lluvia obligó a cortar un carril en la nacional 536 a la altura de Coedo. En Laza o en A Gudiña las tormentas trajeron mucha lluvia y granizo.