La Fiscalía de Medioambiente de A Coruña viene de abrir diligencias de investigación contra la directora de Augas de Galicia, Teresa Gutiérrez, y otros cargos de su departamento en relación con la autorización de vertidos del pasado mes de febrero concedida a la mina de San Finx, en el municipio de Lousame. La Fiscalía pide la declaración en calidad de investigados a Teresa Gutiérrez y otros cargos de Aguas para determinar si procede exigir algún tipo de responsabilidad penitenciaria al autorizar esos vertidos.
Fueron las cofradías de pescadores de Noia y Portosín, y el colectivo Ecologistas en Acción, los que alertaban del “modo irregular en el que si concedió la autorización de vertidos y de la omisión por parte de Augas de Galicia tanto del control y sanción de vertidos ya existentes como de la obligación de cobrar a la empresa minera el canon del control de vertidos, lo que asciende a más de 30 millones de euros”.
Fiscalía también recoge denuncias por vertidos ilegales que cursaron ante lo Seprona las cofradías, que en este caso achacan a la filial de la empresa australiana Pivotal Metals y sus administradores. La Plataforma en Defensa de la Ría de Muros y Noia demanda la dimisión de todos los cargos de la Xunta, y que sean apartados “inmediatamente” de los expedientes relativos a la mina de San Finx ante “el riesgo de destrucción de pruebas y el evidente conflicto de intereses en los trámites en curso”.
Recuerdan que “este mes a directora de Augas de Galicia acordó conceder una prórroga a la empresa minera australiana para completar las infraestructuras de vertido, después de que esta incumpliera el condicionante de finalizar las obras en cuatro meses”. “De este modo, el vertido de casi 1.000 millones de litros anuales podría comenzar a partir de 12 de agosto , inyectando metales pesados a la ría de Muros y Noia, donde mil de familias dependen de la calidad de las aguas y de los bancos de marisqueo para su sustento”, agregan.