La OTAN ha firmado este martes un contrato de 1.100 millones de euros, un presupuesto para comprar cientos de miles de proyectiles de artillería de 155 mm. Parte del material será suministrado a Ucrania después de que Kiev se quejara de escasez de municiones.
Ucrania disparaba de 4.000 a 7.000 proyectiles de artillería al día el verano pasado, mientras que Rusia lanzaba más de 20.000 proyectiles diarios a Ucrania, según estimaciones de la Unión Europea. Pero la munición no va a llegar de inmediato al campo de batalla ya que la entrega de grandes pedidos en la industria armamentística demora de dos a tres años.
El secretario general de la alianza militar, Jens Stoltenberg justificó la compra de más armamento «La guerra de Rusia en Ucrania se ha convertido en una batalla por las municiones, por lo que es importante que los aliados repongan sus propias reservas mientras seguimos apoyando a Ucrania. Apoyaremos a Ucrania con los sistemas, las armas y municiones que necesita para prevalecer como un país soberano e independiente, porque no podemos permitir que el presidente Putin gane en Ucrania, eso sería una tragedia para los ucranianos y peligroso para todos nosotros», concluyó.