El rey Felipe VI ha entregado la distinción a su hija, ante la atenta mirada de su madre, la reina Letizia, y su hermana, la infanta Sofía: una banda con los colores de la bandera de España, igual que la que lleva su padre, y una placa en la insignia de la solapa. La princesa ha recibido además la felicitación de su padre con un abrazo y solo unos instantes después ha comenzado a sonar la salve marinera. Los guardiamarinas, entre ellos la princesa, desfilaron uno a uno ante el palco donde se encontraban los reyes, que presidieron el juramento o promesa ante la bandera y recogieron el real despacho de empleo. En su discurso, el comandante Pedro Cardona, director de la Escuela Naval, ha expresado su «orgullo» al ver a «una familia más» de la Armada, la Familia Real, «sobrellevar la distancia y celebrar el reencuentro» en un año emocionante. El homenaje a todos los soldados caídos por España y el himno de la Armada han cerrado este acto emotivo en el que también ha estado la ministra de Defensa, Margarita Robles.
42