La Ría de Muros y el Ézaro conquistan el mundo con La Vuelta

El presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso, y el alcalde de Dumbría y diputado de Vías y Obras, José Manuel Pequeño, acompañados del ex ciclista Óscar Pereiro hicieron entrega del galardón al ganador de la etapa, el esloveno Primoz Roglic.

Millares de personas de 190 países en todo el mundo disfrutaron a través de sus televisiones de las hermosas estampas de las comarcas de Muros y de la Costa da Morte que dejó la decimotercera etapa de La Vuelta.

La ronda española continuó este martes con la única etapa contra el reloj de esta edición. Un itinerario de 33,7 kilómetros que partió desde Muros, recorrió la costa y finalizó con un épico ascenso al Mirador del Monte Ézaro, en Dumbría, uno de los finales más duros de La Vuelta, ya que cuenta con pendientes de hasta el 30% y vistas espectaculares de la única cascada de Europa que desemboca directamente al mar.

Con salida en el puerto de Muros, la etapa discurrió por Louro, San Francisco, Lariño, Carnota, O Viso, Caldebarcos, Panchés, Quilmas y O Pindo, donde comenzó la subida a la “pared” del Ézaro.

En el podio instalado en el alto del mirador, el presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso, y el alcalde de Dumbría y diputado de Vías y Obras, José Manuel Pequeño, acompañados del ex ciclista Óscar Pereiro, hicieron entrega del galardón al ganador de la etapa, el esloveno Primoz Roglic, que fue muy disputada y promete ser decisiva para la clasificación final.