Para ello la Comisión Europea ha presentado un nuevo plan bajo el nombre REpowerEU. La comisaria europea de Energía, Kadri Simson, reconoce que no va a ser sencillo. «Es fácil desacreditar las ambiciones de Europa de independizarse del gas ruso diciendo que es sueño o incluso una receta para tener precios altos. Sabemos que desvincular a Europa de su mayor proveedor de energía va a ser difícil, pero los beneficios económicos de acabar con nuestra dependencia serán mucho mayores que el coste a corto plazo de RepowerEU», ha explicado la comisaria en una rueda de prensa. Bruselas ha incrementado su objetivo de energías renovables de un 40% hasta un 45% para 2030 y las placas solares son uno de sus elementos clave. Todos los edificios nuevos deberán instalarlas. Primero será obligatorio para los públicos y en 2029 se extenderá a todos los edificios residenciales de nueva construcción. Además, buscará reducir la burocracia para los grandes proyectos de renovables como los parques eólicos marinos.