La ejecución del Hospital Público Gran Montecelo, en Pontevedra, emplea un sistema de encofrado que aumenta en un 50% la productividad en el avance de las obras. Este mecanismo posibilita lograr rendimientos de 3.000 metros cuadrados al mes en la ejecución de este proyecto estratégico. Las obras se encuentran en una nueva fase de ejecución, que es la construcción de la estructura, por lo que este sistema de encofrado innovador, en lugar del tradicional, permite un mayor progreso. El sistema que se está utilizando es lo de mesas de encofrado, cuya principal ventaja es que el tablero y la estructura inferior se montan una sola vez y se van moviendo por las plantas, ya sea apoyados en ruedas o mediante una carretilla elevadora. En su movimiento horizontal se van generando las losetas de cada andar del edificio hospitalario y en su desplazamiento vertical se elevan hasta la siguiente planta, para crear la estructura de hormigón de cada nueva altura. De este modo, las mesas evitan gran parte de los movimientos con grúas, con el doble resultado de reducción de los riesgos laborales y de aumento de la productividad.