Los ayuntamientos de Vilardevós y Maside en Ourense, y de Paradela (Lugo), permanecerán desde este viernes, festivo en Galicia, dentro de las restricciones máximas para intentar evitar la propagación del coronavirus. En estos tres municipios quedarían prohibidas las reuniones de no convivientes y tampoco estaría permitida la movilidad fuera del perímetro municipal, mientras que la hostelería debería permanecer cerrada, salvo el servicio de recogida y a domicilio.
Según lo acordado por el comité clínico en su reunión de este martes, en los municipios coruñeses de Sobrado, Neda y Arteixo, los pontevedreses de Soutomaior y Pontecesures, y los ourensanos de Boborás y A Mezquita regirán las medidas de nivel alto. Los habitantes de estos municipios solo podrían moverse entre ayuntamientos de este mismo nivel y podrían reunirse con un máximo de cuatro no convivientes. El interior de los locales de hostelería debería permanecer cerrado, mientras que podrían abrir las terrazas con un 50% de ocupación hasta las 18.00 horas.