Este domingo en el llamado Picnic por la República el protagonismo fue para las bolsas de basura. Barcelona vivió una nueva jornada de movilizaciones después de la jornada pacífica de protestas del sábado. A las seis de la tarde comenzaba el Picnic por la Republica, 2.700 personas, segundo a Guardia Urbana, llegaron a la Delegación del Gobierno de Barcelona, muchos con bolsas de basura, que fueron tirando al otro lado del vallado de protección instalado por los Mossos d’Esquadra. Según manifestaron quieren mostrar así “en que escombrera de porquería se convirtió el estado español” e insistieron en que ellos “son gente de paz”. Llegada la noche, el himno de Cataluña, Els Segadors, resonó en esta concetración de la calle Mallorca, y se dio por finalizada la protesta.