Nicolas Sarkozy, declarado culpable de financiación ilegal de su campaña de 2012


El expresidente francés Nicolas Sarkozy fue considerado este jueves culpable de financiación ilegal de su campaña de 2012, siete meses después de haber sido condenado por corrupción y tráfico de influencias. El Tribunal consideró que el jefe del Estado francés entre 2007 y 2012 se benefició de un sistema de doble contabilidad puesto en macha para poder superar los límites de gasto impuestos por la ley francesa.

Este nuevo revés judicial se produce siete meses después de que Sarkozy fuera condenado en primera instancia a tres años de cárcel, dos de ellos exentos de cumplimiento y el otro en arresto domiciliario, por corrupción y tráfico de influencias. Sarkozy, de 66 años, que negó haber cometido ningún delito, no acudió al tribunal para enfrentarse a la sentencia. Se le acusó de haber gastado unos 22,5 millones de euros -casi el doble del importe máximo legal- en su campaña de reelección de 2012. Perdió ante el socialista François Hollande.

Los fiscales creen que Sarkozy sabía semanas antes de las elecciones que sus gastos -estrictamente limitados por la ley francesa- se acercaban al máximo legal. Le acusan de haber ignorado dos notas de sus contables advirtiendo sobre el tema del dinero. Se solicitó contra él un año de prisión, con seis meses de suspensión.

Además del ex presidente, fueron juzgadas otras 13 personas, entre ellas miembros de su partido, contables y responsables del grupo de comunicación encargado de organizar los mítines, Bygmalion. Se enfrentan a cargos como falsificación, abuso de confianza, fraude y complicidad en la financiación ilegal de la campaña.

El ex dirigente francés también está siendo investigado por las acusaciones de haber recibido dinero del ex líder libio Muammar Gadafi para financiar su exitosa campaña presidencial de 2007 y por tráfico de influencias en un caso relacionado con sus actividades de asesoramiento en Rusia. Este último pretende determinar si «participó en actividades de lobby potencialmente delictivas» en nombre de oligarcas rusos.