Rutas en “kayak” por el río Ézaro, naturaleza viva

Navegar por los mismos lugares en los que los vikingos reparaban sus naves requiere de un chaleco salvavidas, de saber nadar y de darle a los hombros para que los remos muevan el “ kayak”. A los pies del monte Pindo y hasta los cuarenta metros de caída de la cascada del Ézaro la belleza del paisaje está garantizada. Y no es la única ruta que se puede hacer en la zona. El propietario de AdventurÉzaro, Ovidio Castro, explíca el recorrido: “Vamos a entrar en la cascada y después vamos a ir a la antigua ballenera de Caneliñas. Vamos a ir rodeando toda la costa, pasando por la playa de Gures y después entrando en la ballenera. Lo más indispensable es saber nadar, es decir, no es que si no sabes nadar te vaya a pasar algo, pero es, sobre todo, para que no entres en pánico. Las rutas nocturnas se empezaron con el tema de la iluminación nocturna que hace el ayuntamiento. Es un espectáculo, lo que es la iluminación toda con focos, es decir, como si fuera una discoteca, puesto ahí en la cascada y después con música celta, así música de acuerdo con el entorno. Les gusta ver el castillo de Peñafiel, aquí pegado al río, les gusta el entorno y después cuando entramos en la cascada ya es la explosión”.

Uno de los participantes en la ruta dice: “El entorno, pienso que por esta zona que es el más bonito que hay. Tenemos un día muy bueno y nada, hasta no hace viento y todo parece que pinta bien. Contentos por esta oportunidad que nos dio Ovidio, de AdventurÉzaro. Cuantos más vengan más bonito es… Los hay dobles, por se hay alguien que no quiere o no puede por que sea…”. Quince euros por persona y hora y promedio de brazo y diversión. Los participantes, que no lo hicieron ya, aseguran que repetirán. Esta es una forma más de acercarse al patrimonio natural, entre amigos, de manera respetuosa y con un fin educativo.