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Cientos de personas se movilizaron este sábado en Ribeira contra el veto europeo a la pesca de fondo en 87 caladeros del océano Atlántico, y que entra en vigor este domingo. Representantes del sector se concentraron en la plaza del ayuntamiento para rechazar una decisión que está generando muchas incertidumbres sobre su aplicación. Se calcula que este reglamento afectará unos 4.400 tripulantes gallegos, pudiendo llegar a tener un impacto global en la economía de la comunidad de unos 816 millones de euros. Los afectados le piden a la Comisión Europea que reflexione sobre una medida que consideran «arbitraria e injusta».