Sogama formó este año a más de 1.600 personas impartiéndoles cursos sobre gestión de residuos


Una buena parte de los cursos se dirigieron a los vecinos de ayuntamientos que, en los últimos meses, se adscribieron al programa de compostaje doméstico promovido por la entidad o bien decidieron extenderlo la nuevas viviendas. En la mayor parte de los casos, los entes locales solicitaron que técnicos de Sogama explicaran in situ a la población los objetivos de la autogestión de la materia orgánica, como llevarla a cabo, la operativa a seguir y sus beneficios, tanto ambientales como técnicos y sociales.

Estos encuentros fueron aprovechados para que los participantes, además de resolver sus dudas, recogieran sus composteros, así como el manual didáctico en el que se detallan los pasos a seguir para obtener un compost de alta calidad y que cumpla con todos los requisitos contemplados en la normativa vigente con el fin de poder aplicarlo en la agricultura o en la jardinería con todas las garantías y sin restricciones.

En el transcurso de estas jornadas se habló también de la problemática que entraña la elevada generación de residuos y se proporcionó a los participantes las claves para propiciar su prevención, así como la aplicación del principio europeo de los tres erres: reducción, reutilización y reciclaje.

Asimismo, los educadores de la entidad pública dieron charlas en diversos centros escolares para instruir al alumnado en la gestión sostenible de los residuos urbanos y los beneficios de el autocompostaje, y se detuvieron en explicar el tratamiento que reciben en sus instalaciones los desechos producidos por 295 ayuntamientos, es decir, por más de 2.240.000 habitantes.

Respecto de la bolsa amarilla —envases de plástico, latas y briks —, Sogama separa por tipologías los materiales integrados en esta fracción para su posterior envío a los centros recicladores correspondientes, donde se convierten en nuevos productos para ser reincorporados al circuito comercial con una nueva vida, contribuyendo de esta forma al ahorro de energía y de materias primas vírgenes.

Los desechos contenidos en la denominada bolsa negra —‘es decir, la del contenedor verde genérico— son sometidos a un proceso de selección automática en una planta con tecnología 4.0, separando la parte reciclable, que se remite a la industria transformadora, y valorizando energéticamente la no reciclable para generar electricidad. De hecho, la energía producida en Sogama equivale al consumo del 12% de los hogares gallegos.