Un estudio de Vieiro alerta sobre el abuso de las nuevas tecnologías por los menores


La Asociación Vieiro, dentro del ámbito de la prevención escolar, y con el objetivo de conocer los hábitos de los niños y niñas en la red, llevó a cabo durante el primer trimestre del curso 2021/2022 el taller “Desconecta” dentro del programa denominado “Creando salud”, una muestra de 600 escolares de entre 10 y 12 años que estudian en centros educativos de Carballo, para determinar el uso que hacen de las nuevas tecnologías.

En los datos obtenidos se observan claras diferencias en su uso entre la semana y el fin de semana. De lunes a jueves, el tiempo de dedicación es menor que en el fin de semana, ya que parte de su tiempo están en el centro educativo y en muchos casos asisten a actividades extraescolares; es por ello que casi un 45% dedica entre ninguna o 2 horas a pantalleos, seguidos por un 26% que afirma dedicarle entre 3 y 5 horas. Con todo, existen porcentajes significativos en otras franjas horarias donde el tiempo dedicado a las nuevas tecnologías sobrepasa largamente el recomendado, que en esta etapa evolutiva se suele situar entorno a una hora o dos como máximo.

En el fin de semana los porcentajes van aumentando hacia un mayor número de horas. El mayor porcentaje se sitúa en la franja horaria de 3 a 5 horas con un dato ligeramente superior al 37%. Además son significativos y preocupantes los porcentajes que se registran en las demás franjas, reflejando un uso abusivo de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, como por ejemplo, el 16,4% de escolares que sitúan su uso entre las 9 y las 11 horas o, incluso más allá, el 7,1% que afirma dedicarle más de 14 horas.

Los/as niños/as encuestados/as ocupan su tiempo de ocio con algún tipo de dispositivo electrónico, siendo el smartphone el más utilizado, seguido de la tablet y las videoconsolas. Estos últimos son utilizados normalmente para jugar a diferentes tipos de videojuegos, entre los que destaca en el primer puesto de preferencia: “Fortnite” (juego de supervivencia “todos contra todos”). Este videojuego multiplataforma (que se puede jugar en diferentes dispositivos) se ha convertido en un juego de masas que no entiende de edad ni de sexo, son numerosos los/as menores que dedican horas y horas a este juego y a todo lo relacionado con él, como vídeos en youtube, trucos, grabaciones de partidas, etc. Es un juego muy adictivo y en el que se mueve gran cantidad de dinero ya que fomenta los micropagos para comprar accesorios para el personaje o el famoso “pase de batalla”, es por ello que muchos de estos niños y niñas piden como regalo tarjetas con dinero para utilizar en Fortnite.

El smartphone suele ser el dispositivo más utilizado, y es precisamente desde él desde donde acceden los menores a Internet, juegos y redes sociales. Entre estas últimas, las más utilizadas, por orden son: Tik Tok, Instagram, WhatsApp y Youtube.

La más popular, “Tik Tok”, es una aplicación que permite compartir vídeos cortos y crear contenido, editando, aplicando efectos y filtros, de hasta un minuto de duración sobre cualquier tema, además de seguir perfiles de otros usuarios, por lo que funciona como una red social.

Esta aplicación no está libre de riesgos, ya que en ella se proponen retos poniendo en peligro incluso la integridad física de la persona. Otro de sus peligros es que contiene una moneda propia llamada “tik tok reward points”, a través de la cual, los menores pueden usar esos puntos y canjearlos por cupones de descuento en las tiendas que promociona la app, pudiendo desencadenar así problemas de ludopatía. Por último, destacar que pueden recibir mensajes de terceras personas con los peligros que eso conlleva.

Los profesionales de la asociación destacan la responsabilidad de la familia en la adquisición y control de los videojuegos en los que ocupan el tiempo de ocio los/as más pequeños/as, recomendando prestar especial atención a las edades recomendadas y a los contenidos de estos; además del tiempo que dedican a estar delante de una pantalla, así como el control en el uso de las redes sociales, ya que no está permitida la creación de un perfil hasta los 13 años y sin embargo la mayoría ya dispone de alguno.