Se antojaba el Barça como el rival menos adecuado para el lavado de cara que el Obra pretendía llevar a cabo, tras la debacle tinerfeña. Pese a todo, Obradoiro consiguió cambiar la imagen y lograr su “objetivo” de pelear hasta el final y llegar a los instantes decisivos con opciones. Al final, la moneda salió cruz y los visitantes se llevaron la victoria por un apretado 75-78, en un final que bien pudo tener un guion diferente, de haber jugado los detalles de los dos últimos minutos a favor de Obradoiro.
Pero no fueron únicamente decisivas las últimas jugadas favorables a los blaugranas con el importante triple de Calathes, el mate de Abrines y los fallos de tiros libres de Birutis, quien dejaba uno por cobrar siempre que visitaba la línea de un punto en las faltas que le hicieron en el último cuarto. Los de naranja tuvieron un “especial” criterio a la hora de señalar faltas en uno u otro lado, y cada vez que eran para con los de Barcelona, se señalaban con mayor rapidez y menor permisividad que en el otro lado de la pista. De esta sutil forma se pitaba la segunda falta a Birutis, personal que nunca se señala a un grande y que, acompañada de la tercera en defensa, inmediatamente después, de juvenil, de esas que hay que evitar si o si, condicionaron el partido de una manera determinante. Todo esto sucedía en el primer cuarto, y Obradoiro se veía obligado a prescindir de su jugador más decisivo demasiado tiempo. Máxime cuando en el tercer cuarto, saliendo de cara después de haber sido sentado hasta entonces, cometía la cuarta en un calco idéntico a la segunda falta señalada en el inicio. Demasiada losa y limitación para el 5 más puro de los gallegos.
Arrancaba el partido ayer domingo en el Multiusos Fontes do Sar a las 20h, todavía sin público por causa de la covid19. En el lado visitante salía de titular el ex Obra Artem Pustovyi, quien cometió 2 faltas personales muy rápido y ya no volvió a salir. El guiño del entrenador culé Jasickevicius al que fuera ídolo de los compostelanos, duraba muy poco. Los triples locales de Beliauskas, Robertson y Pozas (7 puntos, 3 rebotes, 6 asistencias y 18 de valoración), permitían a los gallegos mandar en el marcador. En la casilla del debe, la tercera falta pitada a Birutis (12 puntos,6 rebotes, 3 asistencias y 14 de valoración, en los escasos 16:45 minutos en pista), quien estaba encontrado el camino de la anotación y acompañando al bombardeo de sus compañeros, supuso un lastre importantísimo para el devenir del encuentro.
En el lado visitante no solo Davies (9 puntos, 6 rebotes y 12 de valoración), quien era un filón para cargar de personales a los locales, si no también Heurtel, que se reivindicaba, sostenían al Barça. Se cerraba el primer cuarto con 22-20 para los de Santiago.
Comenzaba el segundo cuarto con el volteo al marcador por parte de los blaugranas, 22-24 en el minuto 12 por medio del base galo. Mientras tanto, Enoch que sustituía al cargado con 3 faltas, Birutis, tiraba de oficio y anotaba 7 puntos consecutivos con triple incluido, poniendo el luminoso con 31-24 en el minuto 14 tras un 9-0 de parcial obradoirista. Reacción visitante y el partido quedaba empatado en el minuto 19 tras triple de Abrines, para acabar 2 puntos arriba Obradoiro al paso por vestuarios, 39-37 tras acabar en tablas el segundo cuarto17-17.
Tras el descanso arrancaba Birutis de la partida y le sacaba Davies la cuarta personal apenas iniciado el tercer acto. Nuevamente al banquillo sin tiempo para poder aportar. El cuadro culé empezó a funcionar en modo apisonadora. Surgía la figura de Calathes (25 puntos, 1 rebote y 2 asistencias para firmar 20 de valoración), el jugador más decisivo ayer y más valorado junto con Mirotic (8 puntos, 9 rebotes y 2 asistencias con 20 puntos de valoración), quien abría la brecha en el marcador. Perdida de intensidad defensiva y errores locales, que aprovechaba el cuadro catalán para marcharse con 10 puntos de diferencia, 51-61 al final del cuarto.
Parecía que el partido estaba sentenciado cuando desde el banquillo local salieron Muñoz y Czerapowicz, quienes aportaron la energía y el oxígeno que le estaba empezando a faltar a Obradoiro, metiéndolo en partido con un 7-0 de parcial de salida. Apretaban los locales y llegó el empate en el minuto 35 con 65 a 65 y todo por decidir. Birutis ya estaba en pista con 4 personales y se nutría de balones al lituano, quien bien anotaba, bien doblaba balón o era objeto de falta, pues la vigilancia sobre él era leitmotiv del juego blaugrana. Llegó a conseguir la quinta falta de Davies. Pese a todo, el talón de Aquilés del gigante local fue el lanzamiento de tiros libres, no consiguiendo anotar de 2 en 2 en los instantes decisivos.
Por el contrario, el Barça anotaba las canastas importantes de la mano de Calathes que clavó un triple clave, y Abrines, con un mate excepcional. En el carrusel final, 3 puntos abajo para Obradoiro y un lanzamiento forzado de Muñoz que no fue catalogado de falta por el trio arbitral. Sin embargo, fueron al instant replay para observar si el lanzamiento desesperado del mismo, que no tocó ni aro, había sido taponado ilegalmente por Mirotic. Claramente, esto último no era el objeto de duda. Veredicto final, balón para el Barça y apenas 2 segundos para sacar el balón y ganar el partido.
Atrás queda ese posible 2+1 a Muñoz en canasta previa y los 5 segundos de saque en instantes decisivos. La falta al triple in extremis de Muñoz, no se consideró punible.
Nueva derrota local, esta vez ante el trasatlántico de Euroliga FC Barcelona, quien lo paso realmente mal ante un buen Obradoiro. De jugar así siempre, volverá a conocer la victoria y muy pronto. Faltó más acierto en el triple, 8/26 no es suficiente y controlar las faltas sabiendo lo que puede pasar con el criterio naranja ante equipos con nombres superlativos.
La pelea del rebote fue santiaguesa, 26 a 25, garra e intensidad, marca de la casa. Ese es el camino y el próximo jueves a las 20.30h, nuevamente como local, ante un Joventut de Badalona que viene a jugar el partido pospuesto a causa de los casos de covid19 que hubo en los verdinegros, estamos ante una buena oportunidad. De jugar como ayer, a buen seguro que estará mucho más cerca Obradoiro de conseguir la sexta victoria.
ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO