- En concreto son edificaciones en estado de abandono en esta céntrica calle, que pueden acarrear un serio peligro para los peatones.
La primera de estas demandas se sitúa la altura del número noventa y se refiere a una pared antigua en mal estado, así como un muro de hormigón que causa indignación entre la ciudadanía, pues puede provocar daño en personas en caso de que alguna piedra caiga a la acera o el muro ceda a estar roto y sujeto por unas cintas en la parte más dañada. Según testimonios recogidos parece ser que el causante fue un camión, pero, según Xuntos Carballo, ‘desde aquella nada se hizo por señalizar el lugar o informarle a los dueños de que deben arreglar a la mayor brevedad este destrozo’.
La segunda queja se refiere a las antiguas viviendas de los maestros, donde están cayendo un día tras otro trozos de madera, cristales o cemento de los edificios. Las personas que visitan la Cruz Roja a diario, alguien de la zona que vaya a pasear su perro o perra, o residentes de la zona que estacionan sus vehículos muy cerca, se encuentran con restos arrojados en el suelo sin recoger, o con el peligro de un derrumbamiento de cualquier material en mal estado en cualquier momento. ‘Ante tal destrozo tan sólo se pueden ver unas vallas de plástico con un cordel del mismo material que no cumplen para nada con unas medidas de seguridad idóneas. Asimesmo hay edificios sin puertas, ventanas cayendo a cachos…lo que puede dar lugar a sustos, percances o incluso graves daños personales’, concluyen.
Desde Xuntos Carballo por un mundo más justo piden que de manera urgente se señalicen correctamente los puntos descritos anteriormente, se dote de medidas de seguridad a las zonas, y se lleven a cabo las actuaciones pertinentes para finalizar con el potencial peligro que existe en ambos lugares.
