Alcoa se niega a vender

Alcoa comunicó formalmente su negativa a la venta de la fábrica San Cibrao a Liberty House y a la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), y tras un largo encuentro con los sindicatos quedaron rotas las negociaciones para un ajuste de empleo. Alcoa mantuvo durante las seis semanas en las que duró el proceso para una eventual transacción el mismo discurso, el de que no podía atender las “demandas poco razonables” del grupo siderúrgico británico, que a su vez no veía la “oferta equilibrada” de la que estuvo hablando la propietaria. En el caso de la Sepi, el desacuerdo de Alcoa con una compra temporal estuvo motivado por una serie de cuestiones que impiden llegar a un entendimiento en “condiciones razonables”, entre ellas, pero no exclusivamente, según firma la dueña de este emporio industrial, la solicitud de derechos preferentes sobre la refinería. El secretario general de la CIG, Paulo Carril, informó que continuarán con las protestas en la defensa del empleo.