Alegría y cautela en el primer día sin la mascarilla en la calle

Una persona con guantes y mascarilla_PIXABAY

Este sábado ha sido el primer día en casi un año en el que hemos podido quitarnos la mascarilla al aire libre, siempre que no haya aglomeraciones o no podamos mantener un metro y medio de distancia con otras personas. Algunos ya han disfrutado del aire en la cara, pero lo cierto es que otros muchos todavía prefieren cubrirse nariz y boca. La cautela y los mentones cubiertos continúan siendo la norma en la calle, en muchas ocasiones por «costumbre», nos dicen algunos. Este nuevo pasito hacia la «normalidad» nos trae de vuelta costumbres y sensaciones, que ser por banales, no dejan de ser bienvenidas. En cualquier caso, epidemiólogos, médicos y expertos en salud pública recuerdan que la pandemia no ha terminado. Cuando pasamos mucho tiempo al lado de alguien, hablando o gritando sin mascarilla, la posibilidad de contagiarnos sigue existiendo en exteriores. La responsabilidad y la valoración del riesgo cae ahora del lado de los ciudadanos, en un verano que comienza con preocupación por los macrobrotes de estudiantes en un viaje de fin de curso.