Artículo | El peaje A Coruña-Carballo sin previsión de rebaja


El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, anunciaba en su reciente visita a Galicia y en el marco de su reunión con el titular de la Xunta, Alberto Nuñez Feijóo, celebrada el pasado 9 de abril, la fórmula con que se llevarán a cabo las rebajas en la AP-9.

 La novedad más destacable está en el descuento del 20% en la factura para aquellos que hagan más de 20 viajes al mes, 10 de ida y 10 de vuelta, los llamados superrecurrentes, sin eximir de otros posibles descuentos de los que un usuario pueda hacerse acreedor. Disponible para los usuarios que dispongan de telepeaje, y ya entre finales de junio y principios de julio. Además, se aplicará una bonificación del 100%, para todos aquellos vehículos ligeros qué en el plazo de 24 horas realicen el viaje de retorno en el mismo tramo. En cuanto a los vehículos pesados, las rebajas están aún por definir.

Otro aspecto destacable es la supresión total del peaje de Redondela, el cuál pasará a ser gratis para todos los usuarios y sin necesidad del telepeaje. Así como la rebaja adicional del 50% de los usuarios del trayecto Vigo-Tui (necesario disponer de telepeaje), dada la peligrosidad que conlleva la utilización de su alternativa, la A-55, con un número de incidencias altamente considerable y de los mayores de España.

Sin duda son buenas noticias, pero:

¿Qué pasa con el peaje de A Coruña-Carballo?

Por una parte, la reducción de la tarifa en el peaje de los usuarios de esta vía es una vieja demanda de los habitantes del área, que ya han reclamado en varias ocasiones su rebaja. Por otra parte, no bajar el precio de las tarifas supone un agravio comparativo para con los usuarios de otros tramos y es de justicia. Carballo, no solo es el eje vertebrador de la comarca de Bergantiños, sino también el enlace que ejerce como nudo de comunicaciones con la Costa da Morte.

La importancia de este vial es cada vez mayor, no sólo desde el punto de vista cuantitativo, hablando en términos de cantidad de usuarios, sino también cualitativos, de conexión con las diferentes empresas e industrias de la zona, desplazamientos de residentes entre A Coruña, Comarca de Bergantiños y Costa da Morte, además de revitalización turística. Por tanto, los impulsos y sinergias son evidentes y los beneficios, también.

Y es que, no es de recibo que desde el campo de la política se hagan” brindis al sol” sobre el despoblamiento de determinadas zonas, si luego no se ponen medios y ayudas para el acceso de todos aquellos que allí residen. No solo no atrae, sino también desanima a vivir en zonas con menor densidad de población, que claman por el aumento demográfico.  De sobras conocidos son los casos de gente qué, por trabajo, burocracia, sanidad o cuestiones de diversa índole, tienen que desplazarse a diario a A Coruña, por ser esta la ciudad más grande que hay cerca y viceversa. El flujo es constante, necesario y vertebrador.

 Baste citar como ejemplo que entre A Laracha y Carballo norte pasan una media diaria de 11.153 vehículos. Datos de 2018 que no han dejado de crecer. Además, y con independencia de estos datos, que insistimos, corroboran un nudo de comunicaciones esencial, se trata de justicia. La autopista es un todo y los accesos a otros viales son “daños colaterales” que pueden duplicar los prejuicios.

Además, serviría para liberar la colapsada carretera que sujeta a las pertinentes y necesarias normas de reducción de velocidad en aras de la protección vial, soporta cada día más tráfico, haciéndose pesada y lenta.

Entonces, ¿a qué se espera para tomar medidas económicas de ayuda en los desplazamientos?

La titularidad de la AG-55 corresponde a la Xunta, y es ésta, dentro de sus competencias, a quien corresponde lidiar con concesiones “ad infinitum” y trabas legales que puedan impedir que la rebaja se lleve a efecto. Por su parte, el gobierno central y su ministro Ábalos, debe, en la medida de sus posibilidades y responsabilidades, echar una mano a la administración autonómica para poder llevar a cabo la tan necesaria como demandada, revisión tarifaria. Estamos ante una gran oportunidad para ver nuevamente, en esta “aparente buena sintonía” del tándem, Feijóo-Ábalos, la consecución de una tarea conjunta que pudiera hacer entender al pueblo el concepto “hacer política” para los ciudadanos, con la consecución al alimón, de un logro común.   

Con la que está cayendo a consecuencia del covid19 y viendo los descuentos que se darán en la AP9, no se entiende por qué no se trabaja para conseguir lo mismo en Bergantiños y Costa da Morte. Y de haber trabas, primero explicarlas, posteriormente explorar las posibilidades y finalmente pelear las soluciones. Sin duda alguna, las hay.  

Los bolsillos de un usuario medio que utiliza el vial A Coruña –Carballo ida y vuelta supone un desembolso superior a los 5 euros diarios. Se hace necesaria la aplicación de las mismas bonificaciones que se llevan a cabo en otros tramos y hablamos claramente de introducir el concepto de superrecurrente y la reducción del 100% en el viaje de vuelta, si éste se realiza en menos de 24 horas.

El respeto hacia la gente, con independencia de donde se habite, debe ser axioma y lo políticos deben llevarlo a la practica en todas las circunstancias. Lo que vale para el sur de Galicia, vale para el norte y viceversa, con independencia de titularidades, concesiones, etc. Este es el verdadero bien común y el camino que la política y sus protagonistas deben recorrer.

ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO