Serbia ha puesto a su Ejército en el máximo nivel de alerta de combate ante el aumento de las tensiones en Kosovo. Este martes, por décimo octavo día consecutivo, las carreteras en el norte de Kosovo han amanecido cortadas y se han sumado dos más, en el norte de Kosovska Mitrovica, el único de los cuatro municipios del norte del país donde no había barricadas.
Serbia ha responsabilizado a Pristina de la escalada en torno a las protestas de los serbokosovares, que se manifiestan contra medidas del Gobierno central que consideran que los discriminan y que reducen sus derechos.
Serbia considera necesario dar estos pasos para defender su integridad territorial y a sus ciudadanos, así como para impedir un supuesto «pogromo y el terror sobre los serbios (de Kosovo)» de los que acusa a las autoridades kosovares, indica la nota.
El gobierno kosovar, por su parte, ha amenazado con recurrir a la fuerza para desbloquear las carreteras si no actúa antes la KFOR, la misión de la OTAN en el país. Desde la OTAN han instado a ambas partes a buscar una solución dialogada a los conflictos y evitar una mayor escalada de tensiones, un llamamiento que secunda tanto la Unión Europea como Estados Unidos.