Cierra el aeropuerto de La Palma tras el aumento de las expulsiones del volcán


Más bocas eruptivas y más explosiones. Las coladas de lava se multiplican y la explosividad se siente aún más en la isla. Además se suma el aumento de la expulsión de material piroclástico.

Ha habido también más evacuaciones. Las dos nuevas bocas que se abrieron el viernes se unieron en una, con una nueva colada, que transcurre muy rápido debido a su alta temperatura porque proviene de partes más internas de la caldera y la lava fluye con más facilidad.

No obstante, a lo largo de este sábado se fue ralentizando su velocidad tal como ocurrió con la colada surgida al inicio de la erupción.

La nueva colada recorrió unos 1.000 metros mientras que la cabeza de la lengua de lava emergida por el volcán desde el pasado domingo se encuentra a 2,1 kilómetros de la costa, por lo que todavía no se ha producido su temida llegada al mar.

Todos los vuelos previstos para este sábado han sido cancelados. Los trabajadores del Aeropuerto llevan limpiando los más de 250.000 metros cuadrados que han cubierto las cenizas. Los pasajeros sólo pueden salir de la isla por mar o esperar a que salga un avión cuando la pista esté despejada.