Deriva violenta de las protestas en Cataluña


La escalada de la violencia que se está produciendo en las protestas de apoyo al rapero Pablo Hasél en Barcelona está levantando cada vez mayor inquietud en el Govern, que reconoce que Cataluña vive una situación de «dificultad extrema» y teme que, de seguir esta tendencia, se puedan producir víctimas mortales. Todo ello, en un momento en el que el modelo de seguridad está sobre la mesa en las negociaciones para la formación de un nuevo gobierno independentista. La manifestación del sábado fue una de las que registró incidentes más graves, incluyendo el ataque a una comisaría de la Guardia Urbana en la Rambla de Barcelona, donde los asaltantes prendieron fuego con líquido inflamable a una furgoneta en cuyo interior se encontraba un agente.