Tras conocerse los resultados de los análisis realizados, la Xunta descarta el uso del agua del antiguo hueco minero de Ventoxo, en Forcarei, al río Lérez, y mantiene otras alternativas complementarias en el caso de necesidad de refuerzo del abastecimiento a los ayuntamientos de Pontevedra, de Marín, de Poio, de Sanxenxo y de Bueu, que se sirven de esta cuenca.
Los análisis llevados a cabo para comprobar la calidad del agua embalsada en el antiguo hueco minero, obligan a descartar su utilización como alternativa al abastecimiento de la zona, por la presencia de metales que la hacen incompatible con su consumo y con la preservación de la calidad del agua del río Lérez. De este modo, el trasvase hacia el Leréz del agua retenida en el hueco minero en desuso, que se estaba barajando cómo posible alternativa para aumentar el caudal en caso de ser necesario para el abastecimiento, deterioraría considerablemente el estado natural del río debido a las concentraciones de metales pesados detectadas y a la acidez del agua. Más en detalle, los parámetros que arrojan los análisis hacen incompatibles el uso del agua del antiguo hueco minero de Ventoxo con el buen estado del río, debido a las concentraciones de níquel, selenio y cadmio y también al PH.
A pesar de que esta vía queda descartada, se manejan otras alternativas complementarias al caudal del Lérez, que permiten mantener el abastecimiento en caso de que la situación de sequía prolongada empeore. De este modo, el embalse de Pontillón, que conserva a día hoy un caudal medio de más de 1.5 hm3, permanece como reserva de agua en el caso en que el río no sea suficiente. Además, en el peor de los escenarios y una hipotética imposibilidad de utilizar el agua del río Lérez, Pontillón tendría agua suficiente para abastecer a la zona durante 15 días o 1 mes, dependiendo del consumo. Esto, sumado a la intensificación de la medidas de ahorro del agua, totalmente necesarias, son las claves para garantizar el abastecimiento.