Disminuye la actividad del volcán de La Palma y mejora la calidad del aire


El volcán de Cumbre Vieja en La Palma ha experimentado este martes por primera vez la ausencia de tremor volcánico (vibraciones que provoca el magma en el edificio volcánico) desde que se iniciara el proceso eruptivo el pasado 19 de septiembre. El comité científico del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca) ha señalado que todos los indicadores de la erupción tanto directos en superficie, como los procedentes de las redes de vigilancia han disminuido certificando los «signos de agotamiento» de la actividad en Cumbre Vieja. El proceso «se ha atenuado», presentando un tremor casi inexistente, sin deformaciones del terreno y con una sismicidad baja en niveles intermedios y profundos. Además, los centros emisores han dejado de expulsar lava y piroclastos, reduciendo su actividad al proceso de desgasificación. El único barómetro en estos momentos que puede hacer pensar que la erupción continúe durante un tiempo prolongado es la emisión de dióxido de azufre (SO2), todavía en valores altos, cuando debería situarse por debajo de las 100 toneladas diarias.