El BNG y el Bloco de Izquierdas afianzan su alianza

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La segunda cumbre gallega-portuguesa entre el Bloque Nacionalista Galego y el Bloco de Izquierda concluye con la firma de la Carta de Oporto, un paso más en esta alianza atlántica frente al centralismo, -tanto del Estado español como de Portugal-, una alianza en defensa de un diseño de infraestructuras e inversiones que permita la cohesión territorial y haga de contrapeso frente a una visión centralista que escora cara el Mediterráneo. Los tres principales ámbitos que defienden conjuntamente son: Las conexiones ferroviarias, en particular la salida sur de Vigo y el Corredor Atlántico; la movilidad transfronteriza a un lado y otro del Miño, -la parte más dinámica de los 1.200 kilómetros de frontera-; y las relaciones culturales y lingüísticas, a través del desarrollo de la Ley Paz Andrade. En relación a las infraestructuras, “la clave está en la modernización ferroviaria con tres proyectos estratégicos para la movilidad de personas y para la competitividad de las empresas”, indicó Pontón, con tres actuaciones fundamentales. La primera es la conexión Vigo-Porto con velocidad alta, la segunda el Corredor Atlántico de Mercancías: que debe conectar Galicia y Portugal con el resto de Europa, y por último, el Eje Atlántico de Mercancías Ferrol-Sines: es decir, conectar de norte a sur Galicia y Portugal.