El carballés Iván Calvo, partícipe del ascenso del Cisne a Asobal con el rey emérito en la grada

Cedida.

El Cisne de Pontevedra regresa a la liga Asobal, lo hacen a lo grande, tras vencer al Barça B (36-29) en un partido que contó con la presencia de Juan Carlos I, que acudió al pabellón de Pontevedra para ver a su nieto Pablo Urdangarin, jugador del filial azulgrana.

Apoyado en las paradas del brasileño Roney Franzini, en la efectividad de los extremos Arias y Carlos Álvarez y en su potente primera línea –Preciado, Chan y Mendes– el equipo pontevedrés rompió el choque en los últimos minutos de la primera parte con un parcial 10-4. A partir de ahí, el Cisne supo gestionar su renta para asegurarse un triunfo que le permite volver a la élite del balonmano español un año después de perder la categoría.

Partícipe del buen juego del equipo pontevedrés se hizo el joven pivote defensivo carballés Iván Calvo, quien a sus 24 años lleva ya una impresionante trayectoria en el mundo del balonmano. Partiendo del Xiria BM del año 2014 al 2016, ahí fue cuando se incorporó al UB Lavadores por tres temporadas, las mismas que lleva en el Club Cisne y que ahora le devuelve a la categoría Asobal.

El jugador carballés, Ivan Calvo, con el dorsal 15 en pista, bajo la atenta mirada de Juan Carlos I sobre su nieto Urdangarín.
BM Cisne 21-22.