El Gobierno rebaja la pena máxima por los delitos de sedición de 15 a 5 años de cárcel


El Gobierno ha propuesto reformar el Código Penal para reemplazar el actual delito de sedición, con condenas de 10 a 15 años de cárcel y el mismo tiempo de inhabilitación, por otro de «desórdenes públicos agravados», con el que se rebajará la pena máxima a cinco años de prisión y un máximo de ocho años de inhabilitación especial para cargo público.

Para ello, el PSOE y Unidas Podemos han registrado este viernes en el Congreso de los Diputados una proposición de ley para sustituir por vía de urgencia el tipo delictivo por el que fueron condenados los líderes del ‘procés’ independentista por otro nuevo.

Hace unas semanas, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, avanzó que el Ejecutivo estaba estudiando reformar el delito de sedición, y este jueves, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que se iba a presentar esta iniciativa para «reemplazarlo» por un delito «homologable al que tienen otras democracias europeas».