Más de 20 percebeiros de la cofradía de Corme, en Ponteceso, volvieron a las rocas del Roncudo para intentar coger el preciado manjar de esta zona, tan escaso y difícil de conseguir. Después de meses de veda y varias jornadas de temporal, se prevé que esta sea una buena campaña, los precios oscilaban este martes entre los 50 euros el kilo de los más pequeños hasta los 200 euros el kilo de las mejores piezas.
Los percebes del Roncudo son los más demandados por su calidad, y los que, en estas fechas, muchos desean tener en sus mesas de Navidad. Un tamaño perfecto y un sabor exquisito que no es gratuito, lo tienen gracias a la bravura del mar que golpea con fuerza las rocas de este lugar y que ya se cobró la vida de muchos trabajadores.
Los percebes del Roncudo solo se pueden coger dos veces al año, en julio y ahora en diciembre. Los mariscadores esperan que los consumidores particulares suplan la demanda de la hostelería, que este año, sin duda, mermará de nuevo.